¡Muy buenas! Ya vamos cerrando el verano y nos acercamos a una nueva temporada de becada en Garralda. Para ir calentando motores es buen momento de presentaros el resumen de lo que dio de sí la pasada campaña 2025/26.
En septiembre iniciábamos la temporada con la buena noticia de la renovación del proyecto de La Casa de la Becada por, al menos, cinco años más, lo que nos iba a permitir continuar con el estudio hasta alcanzar una década. Tiempo suficiente para ir extrayendo conclusiones con un peso científico bastante rotundo.

Meteorología
De acuerdo con los datos de Meteo Navarra, el otoño de 2025 resultó ser muy cálido y en cuanto a precipitaciones, la estación resultó seca, apareciendo el carácter muy seco de forma aislada por toda Navarra. Teniendo en cuenta que veníamos de un verano calificado como muy cálido e incluso extremadamente cálido en el Pirineo navarro y seco también en el Pirineo, las condiciones del terreno en Garralda diferían en gran medida de las existentes en los dos años anteriores, en los que disfrutamos de abundancia de precipitaciones.
Esta situación, que a priori podría intuirse como perjudicial, suele verse con optimismo en estas zonas altas y más frescas de Navarra, ya que si hay cierta entrada de becadas tienden a concentrase en estos hayedos algo más húmedos cuando el resto del territorio sufre la ausencia de agua. Es más, si durante la migración acompaña el viento Norte, suelen ser temporadas excepcionales en estas comarcas. Por desgracia, esta segunda condición no se cumplió.
Tras un inicio prometedor en octubre, con vientos favorables a la migración que trajeron abundantes becadas, en noviembre regresaron las borrascas atlánticas, que ya no nos abandonaron prácticamente hasta finales de febrero. Es sorprendente la “tropicalización” que estamos viviendo en las últimas temporadas, con temperaturas suaves, vientos continuos del Suroeste y precipitaciones en forma de lluvia, con nieve solo en las zonas más altas del coto y cubriendo el suelo de forma muy breve.
Cada vez tenemos menos días de Norte “fino”, con ausencia de heladas y fuertes nevadas, perdurando la capa de nieve durante semanas. Un cambio del clima preocupante.
De hecho, solo tuvimos dos episodios de nieve y frío reseñables a lo largo del otoño/invierno. Uno hacia el 22 de noviembre y un segundo en Reyes. Este último sí trajo temperaturas verdaderamente frías, rozándose los -20ºC en La Casa de la Becada, pero fue un frío muy pasajero, regresando el tiempo templado poco después. De hecho y a pesar de estas jornadas típicamente invernales, enero acabó siendo más cálido que la media histórica y ya febrero fue un auténtico disparate, con la temperatura media del observatorio de Irabia (5.9ºC) casi doblando el promedio histórico (3,1ºC)

Con este panorama y aunque sin gozar de densidades exageradas, hemos disfrutado de presencia continua de becadas en Garralda a lo largo de toda la temporada, si bien, en los breves episodios de nevadas de noviembre y enero se ha notado la huida de pájaros hacia zonas libres de nieve. Este hecho está constatado por las recuperaciones por caza de becadas anilladas en Garralda en zonas costeras del Cantábrico. Incluso tenemos una becada de Garralda cazada en la zona de Mimizan, en la costa landesa.
Anillamiento científico
La labor de marcaje de aves en Garralda es efectuada por anilladores expertos y/o específicos de becada avalados por la Oficina de Anillamiento de Aranzadi y englobados dentro del proyecto del grupo de anillamiento “Scolopax”. La metodología utilizada ya lo conocéis, pero básicamente consiste en un recorrido a pie por las praderas tratando de localizar las becadas con un foco y atrapándolas mediante una especie de salabre.
Los trabajos de anillamiento durante la pasada temporada se iniciaron el 24 de octubre, prolongándose hasta el 27 de marzo. Han trabajado cuatro anilladores, efectuándose un total de 44 sesiones de anillamiento, lo que constituye un cómputo global de 61,5 horas de prospección, un esfuerzo de muestreo superior al de la temporada anterior (50,17 horas)
A lo largo de los recorridos nocturnos se han observado 176 becadas, frente a las 117 sordas localizadas en la temporada anterior, lo que da un Índice de Abundancia Nocturna de 2,86 becadas/hora, superando las 2,33 becadas/hora de la anterior temporada 2024/25. En el cómputo global, la temporada 2025/26 fue la tercera con mayor densidad de becadas de las seis campañas completas desde que iniciamos el estudio.

De estas becadas avistadas se han capturado 69 ejemplares, lo que da una efectividad del 39%, valor bastante elevado.
Del total de becadas capturadas, un 27,5% corresponde a ejemplares previamente anillados o recapturas (19 becadas), porcentaje realmente muy elevado en comparación con el calculado en otras zonas donde también se están desarrollando labores de marcaje de becadas. De hecho, el porcentaje de recapturas de becadas anilladas en la pasada temporada para el proyecto de anillamiento del CCB, sin contar los datos de Garralda, se quedó en un escaso 15,8%, doce puntos por debajo del valor obtenido en la Casa de la Becada.

Recordamos que este dato surge como consecuencia del elevado esfuerzo de anillamiento en esta zona (Mayor número de ejemplares marcados) así como de la ausencia de presión cinegética, lo que deriva en una mayor supervivencia de becadas anilladas que posteriormente son recapturadas en la misma temporada o sucesivas. Es lo que denominamos filopatria o fidelidad de las aves a un determinado lugar a lo largo del tiempo.
El estudio de las plumas del ala de las becadas nos permite calcular su edad y gracias a ello, la proporción de individuos jóvenes respecto al total de aves capturadas. Esta información nos puede dar una idea del éxito de la temporada de cría, también de la capacidad de acogida del medio en un año en concreto, así como del fruto en la supervivencia de las becadas en la reserva de la Casa de la Becada, todo ello en base a la filopatria nombrada antes.

Durante la temporada 2025/26 el porcentaje de aves jóvenes fue de un 58%, ligeramente inferior al 60% de la temporada 2024/25. Para el conjunto de Navarra el porcentaje de jóvenes se ha quedado en un lejano 41,67%. Parece que el hecho de situarse Garralda dentro de un importante corredor migratorio influye a la hora de capturar un mayor número de becadas jóvenes, lo que viene a compensar en buena manera el efecto “Reserva”. Es algo que ya hemos observado en otra temporadas y que tendremos que ir confirmando en los próximos años.

En cuanto a la distribución temporal de las becadas en Garralda, el primer ejemplar observado se detectó en fechas habituales, un 30 de octubre y ya en el primer tercio de noviembre se generalizó la presencia de sordas, alcanzándose el pico de densidad hacia el 20 de noviembre.
Como decíamos, el hecho de que no hayamos padecido grandes nevadas ni olas de frío ha facilitado el asentamiento de pájaros durante todo el invierno, aunque nunca en densidades muy elevadas.
El hecho de que se haya notado un nuevo pico de densidad en la última semana de enero y primera de febrero, seguido de una rápida bajada del número de becadas sugiere una contrapasa muy temprana. Durante el resto de febrero y marzo la presencia de becadas en Garralda ha sido muy baja, con nula presencia de pájaros en las salidas de anillamiento después del 11 de marzo.

En cuanto a las becadas anilladas en Garralda y recuperadas por caza, tenemos ocho ejemplares. Sorprendentemente, solo una de estas recuperaciones se realizó en uno de los cotos colindantes. Del resto de anillas, uno de los ejemplares fue cazado en Isère (Francia) el 10 de noviembre. Esa becada había sido anillada el 7 de noviembre de 2020. Por tanto, este año venía con retraso o decidió pasar el invierno más al Norte.
El resto de recuperaciones se han movido en un rango de 12 a 74 kilómetros y coinciden con movimientos hacia zonas más bajas de la costa cantábrica motivados por los temporales de nieve.
Censos con perro
Otra de las actividades que desarrollamos en la Casa de la Becada es el seguimiento de la densidad de aves mediante el censo con perros, consistente en recorridos a pie en la que se van apuntando las becadas que detectan los canes. La información recopilada durante estos censos es volcada en la aplicación del “Proyecto Becada” del Club de Cazadores de Becada.

Respecto al esfuerzo de muestreo, en la pasada temporada reservaron permiso de perreo en Garralda 32 socios del CCB. Finalmente se subieron datos de 45 jornadas de censos a la aplicación del “Proyecto Becada”.
A lo largo de estas 45 jornadas de censo se avistaron 63 becadas, lo que da un Índice de Abundancia (Becadas avistadas para una jornada teórica de 3,5 horas) de 1,39. Representa un fuerte incremento respecto al valor del ICA1 en 2024/2025 (0,72) y 2023/24 (0,89) Como siempre, destacamos el hecho de que las jornadas de censo se concentren en las fechas en las que teóricamente hay menos becadas, ya que los participantes tienden a ir a sus cotos de caza en la parte de la temporada en la que hay mayor densidad. Creemos que esto provoca que la densidad medida a lo largo de la temporada en Garralda esté muy por debajo de la real. De hecho, se disfrutaron pocos permisos de perreo cuando la densidad era más fuerte.
El mayor volumen de observaciones se produjo en el mes de octubre y primeros días de noviembre, para descender el resto de noviembre y volver a repuntar a inicios del mes de diciembre. Nuevamente y desde mediados de enero tuvimos un aumento del número de becadas avistadas, para caer rápidamente desde las primeras jornadas de febrero, hecho que coincide con lo observado en las salidas de anillamiento. De hecho, parece que este año la contrapasa se ha adelantado porque la presencia de sordas el resto de febrero y especialmente en marzo ha sido muy puntual, sin percibirse jornadas de migración.
Escuchas de becadas en celo
Durante los seis años que llevamos de proyecto de La Casa de la Becada y antes de una manera más esporádica, hemos realizado censos de becadas en celo siguiendo el método tradicional. Es decir, colocándonos en los lugares y momentos teóricamente más propicios esperando que una macho en croule o roding pase cerca. El problema de este método es que implica un gran esfuerzo para ser eficaz, especialmente en zonas en las que no sabemos a ciencia cierta si realmente puede haber algún ejemplar nidificante.
Por ello y tras la buena experiencia la temporada 2024/25 en Catalunya con los dispositivos de grabación colocados durante varios meses en el monte, se decidió cambiar de estrategia y este año se han adquirido varias grabadoras Audiomoth y emplazado en lugares teóricamente favorables del monte de Garralda. Una vez programadas para funcionar a las horas más oportunas son capaces de registrar los sonidos emitidos por los machos de becada en vuelo de cortejo.

Las tres grabadoras fueron colocadas a mediados de marzo, permaneciendo en su lugar hasta el mes de julio. Mensualmente se procedió a revisar los aparatos, descargando los archivos de audio, cambiando las baterías y reprogramando los horarios de grabación para adaptarlos a las fechas, ya que tienen que coincidir con el momento del amanecer y anochecer.
Se ha obtenido como resultado más de 502 horas de grabación, en los que se pueden identificar decenas de aves diferentes. Estos archivos fueron analizadas utilizando la aplicación Bird.net
Se realizaron varios filtros, entre otros se indicó a la aplicación las coordenadas del lugar de toma de las muestras. También se estableció un índice de confianza del 40% para dar como válida una posible grabación del canto de una becada y así desechar los positivos menos fiables.
Una vez encontrados los resultados positivos se ha procedido a escuchar las grabaciones para cerciorar que realmente se ha tratado de cantos de becada. Tan solo uno de los resultados positivos ha podido ser confirmado como becada. Se trata de una grabación realizada al anochecer del 20 de marzo.
Lo temprano de la fecha nos obliga a ser muy prudentes y no confirma que se trate de un individuo nidificante. La bibliografía sobre la especie indica que los machos migratorios también realizan vuelos de cortejo durante la migración prenupcial y por las fechas sería compatible. Los archivos de audio tomados en fechas sucesivas en el mismo lugar no arrojan más resultados positivos.
Por tanto, del análisis de los audios tomados en los meses de estudio no podemos concluir que haya ejemplares de becada nidificantes en Garralda.
Dado que se trata de un estudio a largo plazo con nula afección negativa para la fauna, creemos interesante continuar con él en los próximos años.
Esto es todo, muchas gracias a todas las personas que de una manera u otra han contribuido al proyecto durante el último año.
¡Nos vemos pronto en el monte!

















