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Anillamiento científico Biología Temporada 2022/2023

Año de nieves…

Muy buenas. Después de unas Navidades en las que se han batido récords de calor en Europa, a mitades de enero por fin ha llegado el invierno a nuestras tierras en forma de precipitaciones de nieve y fuertes heladas. El temporal se inició el 16 de enero con unas nevadas valoradas por Aemet entre las mayores de lo que llevamos de siglo en el Pirineo navarro. En Garralda se alcanzaron los 60 centímetros, bastante más en los montes circundantes. Estas nevadas, sin ser tampoco excepcionales, vinieron acompañadas de temperaturas muy bajas en los días siguientes, lo que ha provocado que el manto blanco apenas se haya fundido desde entonces.

Aspecto de Garralda el 28 de enero, buena nevada

Condiciones difíciles para los habitantes de estos valles, aunque ya están bastante habituados al clima duro durante el invierno, estas nieves no dejan de trastornar los quehaceres cotidianos. Sin embargo, este año la nieve es especialmente bienvenida, tras meses de sequía, es muy necesaria para empapar el suelo y llenar fuentes y manantiales. Para la fauna salvaje también son jornadas complicadas. Con poco alimento disponible, los animales reducen al máximo su actividad para ahorrar la mayor energía posible.

Hayedo de Garralda con su traje de invierno

Entre los animales que más se ven afectados por esta climatología se encuentran las becadas. Debido a su metabolismo necesitan ingerir una gran cantidad de invertebrados, fundamentalmente lombrices, que consiguen clavando su pico en el suelo. Cuando el terreno se cubre de nieve las lombrices se vuelven inaccesibles, salvo en las pocas zonas que quedan al descubierto, normalmente lugares donde corre el agua. Si la temperatura baja de 0ºC y especialmente cuando el mercurio permanece en valores negativos incluso durante el día, las cosas se complican. El suelo permanece helado todo el día, por lo que muchas becadas se ven obligadas a abandonar momentáneamente estos lugares en busca de zonas más bajas y templadas.

Becada capturada y anillada con un peso muy bajo

En ocasiones, la fidelidad de estas aves a sus lugares de invernada provoca que aguanten hasta el último momento antes de partir. Existen casos documentados de grandes mortandades de becadas debido a que temporales de frío muy prolongados terminaron por consumir sus reservas y para cuando quisieron marcharse era demasiado tarde.

Particularmente famosa fue la ola de frío ocurrida en febrero de 2012 en Francia, con muchas becadas encontradas muertas o con comportamiento anómalos, alimentándose a plena luz del día en los jardines de las casas.

Estos días hemos notado un desplazamiento de becadas a zonas más protegidas y libres de nieve y durante las sesiones de anillamiento se ha constatado en ciertos valles que las aves tenían dificultad para acceder al alimento. Becadas capturadas muy delgadas, en el chasis, con pesos alrededor de 270 gramos (Lo normal es 320 gramos) y comportamientos extraños, con confianza hacia el ser humano.

Pradera helada en la que las becadas apenas pueden encontrar alimento en las pocas zonas libres de nieve.

También la captura por caza de aves anilladas en Garralda nos vuelve a mostrar un comportamiento que ya viene siendo habitual cuando llega la nieve y el frío a La Casa de la Becada. Se trata de un desplazamiento de las aves a la cara norte del Pirineo, buscando las comarcas más bajas y templadas en Francia debido a la proximidad del mar Cantábrico.

Comportamiento extrañamente confiado de una becada en el único lugar del prado libre de nieve.

En este sentido, una becada anillada el 14 de diciembre en Garralda era cazada el 27 de enero muy cerquita de Baiona, un movimiento que estamos viendo estos últimos años. Al final estamos hablando de un ave migratoria que no entiende de fronteras y se mueve de aquí para allá en función de las condiciones que se va encontrando.

Movimiento de una becada anillada en Garralda y cazada a orillas del Cantábrico

De lo estudiado por José Luis Guzmán en su trabajo de radioseguimiento sobre becadas desarrollado en Álava, sabemos que normalmente un buen número de estos pájaros cuando las condiciones mejoran vuelven a los lugares donde estaban pasando el invierno. Otros, si las características de su nuevo hogar son idóneas permanecen allí hasta que emprenden el viaje de regreso a sus cuarteles de nidificación.

Por suerte para las becadas las previsiones meteorológicas indican un aumento de las temperaturas en las próximas jornadas. Cuando la nieve comience a retirase podremos comprobar el número de irreductibles becadas que todavía aguantan en los hayedos pirenaicos.

¡Hasta otra!

NOTA: Todos los vídeos y fotos de este blog han sido tomados en el curso de las sesiones de anillamiento científico autorizadas por las Administraciones correspondientes.

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Anillamiento científico Temporada 2022/2023

Terminó la migración

Muy buenas y feliz año a tod@s. Hacía tiempo que no escribíamos en el Blog, pero es que tampoco hemos tenido grandes novedades en una temporada que se ha mostrado bastante anodina, la verdad. Por una cosa o por otra no han acabado de alinearse los astros para disfrutar de unas jornadas de densidad de sordas en nuestra Casa de la Becada.

Pocas capturas esta temporada

Terminaba la anterior entrada del Blog con la esperanza de que el frío que venía apretando de lo lindo en Europa empujase un buen contingente de becadas a nuestras latitudes. Lo cierto es que temperaturas bajas de la mitad de Francia hacia el norte no faltaron desde mitades de noviembre, con los termómetros bajo cero durante todo el día y a lo largo de varias jornadas. En otras circunstancias esto significaría una gran entrada de becadas, pero este año no ha sido así, por lo menos en nuestra zona y creo que por extensión en toda Navarra y regiones próximas.

Becada adulta

Los datos nos indican que estamos ante la peor campaña de la década en cuanto a densidad de la Dama del Bosque y eso que otras migratorias no han faltado, en noviembre se han detectado por nuestra región algunas rarezas, aves no habituales que han llegado como consecuencia de los fríos y temporales en zonas norteñas.

Por la noche las becadas visitan lugares de lo más variado, en esta ocasión un campo de patatas

Con el mes de diciembre volvió tónica habitual de los últimos meses con la dorsal cálida en el Sur de Europa y el anticiclón bloqueando cualquier inestabilidad y encima canalizando el viento Sur hacia el continente, lo que ha hecho dispararse las temperaturas. En Navidad se han vuelto a batir registros de calor en muchas regiones europeas, con anomalías de +15ºC.

Lo que ha dado de sí la migración

Solemos considerar el 15 de diciembre como la fecha en la que termina la migración estricta de otoño. A partir de ahora se pueden producir erratismos o movimientos provocados por olas de frío, pero básicamente podemos considerar que todo el pescado está vendido y las becadas ya llevan días instaladas en sus cuarteles de invernada.

La mirada de la Dama del Bosque

Los trabajos de anillamiento durante este primer periodo de migración se iniciaron el 21 de octubre, prolongándose hasta el 15 de diciembre. Han
trabajado cuatro anilladores, efectuándose un total de 20 sesiones de
anillamiento, lo que constituye un cómputo global de 51 horas de prospección.
En este tiempo se han observado 116 becadas, lo que da un Índice de
Abundancia Nocturna de 2,27 becadas/hora, muy lejos de los valores obtenidos para la temporada de migración otoñal 2021/2022 (4,86 becadas/hora) o 2020/2021 (3,91 becadas/hora) Por tanto, podemos considerar la densidad de aves en la migración de becadas 2022 como muy baja, valor esperado dadas las condiciones meteorológicas (Vientos contrarios a la migración, altas temperaturas y sequía) antes y durante el periodo migratorio.

Liberando una becada una vez anillada

De estas becadas avistadas se han capturado 42 ejemplares, lo que da una
efectividad del 36%, valor considerado normal. La cifra de capturas también queda muy por debajo de la obtenida en 2021/2022 (62 becadas) y 2020/2021 (88 becadas) Del total de becadas capturadas, 12 ejemplares eran aves previamente anilladas, un 28,6%, valor que puede considerarse muy elevado en comparación con el calculado en otras zonas donde también se están desarrollando labores de marcaje de becadas. Este dato es consecuencia del elevado esfuerzo de anillamiento en esta zona (Mayor número de ejemplares marcados) así como de la ausencia de presión cinegética, lo que deriva en una mayor supervivencia de becadas anilladas que posteriormente son recapturadas en la misma temporada o sucesivas.

Curiosa captura de una becada reponiendo las plumas de la cola

Finalmente, podemos analizar la edad de las becadas capturadas mediante el estudio y datado de las plumas del ala. Esta información nos puede dar una idea del éxito de la temporada de cría, así como del efecto “Reserva” de La Casa de la Becada en base a la filopatria o fidelidad de los individuos a sus lugares de invernada a lo largo de los años. Durante la temporada de migración otoñal 2022 el porcentaje de aves jóvenes ha sido de un 54,7%, algo superior al de la temporada precedente (50,6%) y ligeramente por debajo que el obtenido hace dos años (55,75%)

En cuanto a la distribución temporal de las becadas en Garralda, el primer ejemplar observado se detectó el 21 de octubre, encontrándose la mayor densidad a partir de la última semana de noviembre. El pico de migración esta temporada ha sido menos evidente que en la anterior y también se ha producido con diez de retraso respecto al año pasado.

Esto ha sido todo, a partir de ahora continuarán los trabajos de seguimiento de las becadas invernantes en La Casa, así de posibles movimientos en caso de olas de frío.

¡Salud para 2023!

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¿Qué está pasando este año con las becadas?

Esta es la pregunta que más nos estamos haciendo los aficionados a esta limícola en el comienzo de la presente temporada. Si bien octubre ha sido un espectáculo con migraciones récord de zorzales, palomas y multitud de pajarillos, respecto a la becada en los corrillos de cazadores y ornitólogos ya se considera este inicio de campaña como el peor en muchos años, por no decir de la historia. Particularmente en Navarra, pero en otras regiones tampoco están como para tirar cohetes.

El seco aspecto de los prados a finales de octubre ha sido impropio para un lugar tan húmedo como Garralda

Con los datos en la mano, durante las sesiones de anillamiento en La Casa de la Becada hemos encontrado exactamente la mitad de becadas que el año pasado por estas fechas, si bien es cierto que en 2021 el pico migratorio se adelantó algunos días.

De acuerdo con Meteo Navarra el porcentaje de lluvia en Garralda para octubre se ha quedado en un 25% de lo que sería normal

El comentario generalizado en los cotos colindantes es el de año pésimo y de llegada de becadas con cuentagotas. La explicación a este fenómeno no es única y la conjunción de varios factores es la que ha dado lugar a la tormenta perfecta:

  • Sequía: atendiendo a los datos climatológicos, desde mayo vivimos una situación completamente anómala en Navarra. En todo el verano y de acuerdo con Meteo Navarra, el total de precipitaciones para la estación de Aurizberri/Espinal, a 8 kilómetros de Garralda ha sido de 94 mm, un 49% de lo habitual y la temperatura media ha estado casi 3ºC por encima de los valores habituales. En el caso del inicio del otoño las circunstancias han variado poco y el mes de octubre se valora como extremadamente cálido y muy seco para gran parte de la Comunidad Foral de Navarra. Con estos datos, es fácil intuir que la disponibilidad de alimento en el monte para las becadas es muy limitada, el déficit hídrico del suelo impide la presencia de lombrices en las capas superficiales, donde son accesibles para el pico de las becadas. Nos llama la atención cómo el hayedo permanece con la mayor parte de sus hojas cuando por fechas debería estar casi pelado.
  • Calor en Europa: el mes de octubre y arranque de noviembre han sido extraordinariamente cálidos en un gran área que engloba los territorios de cría de las becadas que nos visitan, especialmente en los países bálticos. Hasta el 18 de noviembre no se produjeron las primeras heladas serias, casi con un mes de retraso respecto a lo habitual. Con estos valores tan templados las becadas no tienen la misma urgencia por abandonar sus cuarteles de cría hacia el suroeste del continente, si bien desde entonces se ha revertido la situación, con la isoterma 0ºC a nivel del mar durante todo el día desde Alemania hacia el noreste durante la última semana.
  • Vientos contrarios a la migración: a lo largo de octubre y primeros días de noviembre, las borrascas estancadas frente a Galicia unidas a un potente anticiclón en el Mediterráneo han enviado un flujo continuo de vientos del Sur, cálidos y secos a nuestras latitudes. Estos aires de pico, frenan o desvían la migración de las becadas, especialmente cuando se aceleran en la cara norte de los Pirineos debido al efecto Foehn. En octubre y noviembre apenas hemos contado con jornadas con viento noreste, favorable a la migración y que empuja las becadas hacia nuestra zona.
Anomalías de temperatura en octubre para Europa

¿Qué esperar en las próximas semanas?

Nos acercamos a las fechas críticas de la migración, ya que en las dos próximas semanas se suele producir el pico de abundancia con la llegada del mayor contingente de becadas. En teoría el frío que empieza a apretar en el noreste europeo debería obligar al abandono masivo de sus áreas de cría, aunque en Francia no se atisban temperaturas bajas a medio plazo.

Durante los últimos días las temperaturas en el noreste de Europa se van normalizando con la Isoterma 0ºC a nivel del mar (Color gris)

Tampoco parece que la tendencia de vientos de procedencia atlántica vaya a cambiar, pero como buena noticia se vislumbra una ventana para la semana que viene con noches de calma, con poco aire o incluso favorable, por lo que debemos ser optimistas. Otra cosa es que las becadas paren lo justo en nuestra zona para descansar o recalen por más tiempo, todo depende de que la lluvia caída en los últimos días haya favorecido la presencia de una mayor cantidad de microfauna en el suelo, accesible para las becadas.

En principio el año de cría en el norte de Europa y atendiendo a la información que nos llega desde el Club National des Bécassiers ha sido normal, por lo que es esperable que un buen número de becadas jóvenes estén por llegar.

Becadas marcadas para radioseguimiento

En la anterior entrada de este blog hacíamos mención a las cinco becadas que se han equipado en Garralda con dispositivos de seguimiento por satélite. A día de hoy la situación es la siguiente:

  • «GARRALDA»: Becada adulta marcada el 11 de noviembre. Se mantiene en la zona, sin grandes desplazamientos.
  • «AIZPEA»: Becada juvenil equipada el 18 de noviembre. También permanece en el mismo lugar, aunque con la nevada del día 19 parece que ha cambiado sus praderas de alimentación nocturna a zonas más bajas.
  • «RONCESVALLES»: También se trata de un individuo joven. De las becadas marcadas es la que menor desplazamiento está haciendo entre los lugares de alimentación y el bosque en el que permanece durante el día. Apenas se ha movido de la zona donde fue equipada.
  • «ANSABEL» Y «OXARTA»: Son las más inquietas del equipo y las que están realizando más cambios a la hora de elegir ubicaciones, pero sin salir del área de La Casa.

Por tanto, vemos que a pesar de encontrarnos en fechas teóricas de migración las becadas ya llevan varios días acantonadas en la zona, lo cual no deja de ser una sorpresa. Veremos si se trata de un «stop over» para recuperar fuerzas o si terminan asentándose más semanas.

Pocos «dobletes» este arranque de temporada

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Otras cuatro becadas se unen al proyecto «Scolopax sin fronteras»

Tras la buena noticia de tener a la becada «GARRALDA» con su emisor, despedíamos la anterior entrada de este blog anunciando que pronto tendríamos novedades y éstas han llegado antes de lo esperado. Tras varias noches en las que habíamos notado cierta entrada de becadas en migración, la noche del viernes 18 de noviembre estaba marcada en rojo como idónea para colocar el resto de emisores que nos quedaban.

La becada AIZPEA con su nuevo emisor

Otra vez nos poníamos manos a la obra recorriendo las praderas de alimentación de las becadas en Garralda. Noche oscura y fría, sin viento, pero con una suave lluvia que en ocasiones se transformaba en aguanieve, óptima para la captura de nuestras amigas. Pronto iba a caer la primera sorda y enseguida una detrás de otra. Esta abundancia de pájaros nos iba a permitir seleccionar aquellos ejemplares en mejor estado físico, lo que nos da cierta garantía de que el ave va a poder llevar con solvencia la mochila con el emisor.

Rubén y Unai manipulando una de las becadas equipadas

Contrariamente a lo que veníamos observando hasta el momento, todos los ejemplares eran juveniles, sin recapturas de becadas ya anilladas, por lo que intuimos que se trataban de aves en migración. Esto tiene otra consecuencia, y es que las becadas jóvenes no tienen la fidelidad adquirida al territorio, por lo que asumíamos que algunas podrían desplazarse más allá de La Casa de la Becada. Algo que entra dentro de los objetivos de un estudio cuando estamos trabajando en un lugar dentro de un importante pasillo migratorio.

El primer paso consiste en marcar el ave con una anilla metálica

Para esta ocasión los aparatos elegidos son de fabricación polaca, de la casa Ornitela y presentan como novedad que la transferencia de datos con sus localizaciones se produce a través del sistema GSM (en inglés Global System for Mobile communications), como si se tratará de un teléfono móvil. Estos emisores ya han sido utilizados con éxito en otro tipo de aves, pero también con becadas, lo cual nos da cierta garantía de éxito. Como venimos repitiendo, la carga de la batería de los emisores mediante una placa solar constituye el gran escollo en especies como la becada.

Observando las plumas del ala para determinar su edad

En menos de tres horas las becadas ya habían sido equipadas por las expertas manos de Rubén, en esta ocasión auxiliado por Unai. Como decimos, antes habían sido descartadas varias aves por su bajo peso e incluso una becada con una herida de perdigón en el muslo, aunque aparentemente sin gravedad.

ANSABEL a punto de ser liberada

Cinco minutos sumando el proceso de anillado y equipado y la becada ya está otra vez en vuelo, el tratamiento ético y responsable es el primer mandamiento de los anilladores.

Una vez equipadas las becadas con sus PTTs pudimos hacer un foto relajada del grupo con una de las becadas anilladas antes de liberarla

En total, cuatro nuevas becadas estrenaban sus mochilas. Han sido bautizadas como AIZPEA, ANSABEL Y OXARTA, nombres de parajes dentro del término municipal de Garralda, en honor al gran esfuerzo que se está haciendo en la zona por conservar la denominación original de los topónimos locales. La cuarta becada ha recibido el nombre de RONCESVALLES, en euskera Orreaga, localidad por todos conocida al albergar la colegiata y hospital de peregrinos del Camino de Santiago y en la que se produjo la célebre batalla. Con el deber cumplido nos retirábamos de las praderas a recuperar fuerzas con un buen bocata.

El bocata no puede faltar

Por la mañana llegaba la sorpresa en forma de nevada a unas cotas bastante más bajas que las pronosticadas por las agencias de meteorología.

En 48 horas hemos pasado del verano al puro invierno

Por ello existía cierta expectación por ver el comportamiento de las becadas equipadas. Sin embargo, en principio las primeras emisiones no indicaban movimientos significativos de los pájaros y continuaban en la zona. En los próximos días comprobaremos si son becadas que retoman su viaje migratorio o si, de lo contrario, se acantonan en los terrenos de La Casa de la Becada y alrededores.

La Dama del bosque

Censos con perro

Mientras por la noche continúan en las praderas los trabajos de anillamiento y marcado de aves con dispositivos de seguimiento por telemetría, cuando amanece llega el turno de los aficionados a los perros de muestra a través de los censos de becada.

Perros de Ricardo Cornago mostrando una becada

Este año seguimos con una densidad de aves por debajo de las expectativas. La sequía de los meses precedentes junto con el calor y los vientos contrarios a la migración no están ayudando a que el contingente de becadas se acerque a Garralda. Los aficionados a su caza en los cotos del entorno ya hablan de la peor temporada en muchos años. Sin embargo, unos cuantos enamorados de los perros siguen acercándose a Garralda y disfrutando de las escasas aves y también del entorno y de la gastronomía local.

Rastro de becada o chaza

Además, parece que la meteorología está cambiando y el frío en el centro y norte de Europa augura una llegada masiva de becadas en fechas próximas, habrá que estar atentos.

El team de la Comunidad Valenciana que nos ha visitado este fin de semana poniendo buena cara al mal tiempo
Temperaturas a 21 de noviembre, los colores azulados indican 0ºC o menos

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«GARRALDA», como en Casa

Un poco de Historia

En el año 2006 un grupo de locos por la becada pensó en dar una vuelta de tuerca a los estudios científicos que existían hasta la fecha sobre esta especie. Para ello, creyeron que sería una buena idea aplicar las investigaciones con dispositivos de seguimiento por satélite que entonces empezaban a despuntar a la Dama del bosque. Aquello fue el embrión del proyecto denominado «Scolopax sin fronteras«. Tras semanas de ensayos y pruebas, el Club de Cazadores de Becada fue el primero en el mundo en equipar una becada con un PTT, producido en Estados Unidos por MTI.

Emisor PinPoint de Lotek

Desde aquel lejano 2006 más de 40 becadas han llevado estas mochilas a sus espaldas, aportando información inédita sobre sus fechas de migración y vías migratorias. Actualmente se marcan becadas de esta manera en el Reino Unido, Francia, Estonia, Rusia, Italia, Hungría y Suiza, suponiendo un método de monitorización de la especie en pleno crecimiento y que supone un complemento ideal al anillamiento científico tradicional. Si bien se trata de unos aparatos bastante caros, aportan una información más completa y permiten el seguimiento del ave en tiempo real.

Becada preparada para ser equipada

En los inicios de esta iniciativa ya se observó que uno de los principales hándicaps que tienen estos aparatos es la batería que alimenta el emisor y que se carga a través de una placa solar incorporada. La becada es una especie forestal, permanece durante el día dentro del bosque y normalmente solo sale al exterior durante la noche, por lo que el aparato rara vez recibe luz solar directa y esto compromete su carga.

«Scolopax sin fronteras» en Garralda

Hasta ahora las becadas marcadas dentro del proyecto principalmente han pretendido fijar las fechas de inicio de la migración prenupcial o contrapasa, así como las vías migratorias y origen de las aves que nos visitan cada otoño.

Algunas de las rutas migratorias obtenidas a partir del seguimiento de becadas por satélite

Por ello, todas las becadas han sido equipadas hasta el momento a partir de febrero, en las fechas más próximas a su migración primaveral, evitando también de esta manera que pudieran ser abatidas durante la temporada de caza.

Rubén e Ibon, maestros de ceremonias del proyecto «Scolopax sin fronteras»

Sin embargo, esto nos ha hecho perder una preciosa información sobre el comportamiento de los individuos una vez cruzan los Pirineos. Como decíamos, la carga de la batería que mueve el emisor se ve comprometida por el comportamiento forestal de la becada y pocas son las que llegan a emitir más de seis meses después de su marcado.

Así, sabemos que algunas de las becadas ibérico invernantes llegan a criar hasta Siberia Oriental, pero no conocemos a ciencia cierta cómo se reparten por la Península Ibérica una vez llegan a nuestros territorios en otoño.

Por ello, la existencia de La Casa de la Becada es una gran oportunidad para estudiar a las sordas tanto a nivel local como para comprobar la forma de dispersión que utilizan al final de su trayecto migratorio en el Suroeste de Europa o, por ejemplo, su respuesta ante las olas de frío.

En este contexto, en la temporada 2022/23 hemos empezado a equipar becadas en Garralda con estos dispositivos, esperando obtener valiosos datos que nos ayuden a comprender mejor el comportamiento de esta enigmática ave. Todo gracias al apoyo a este proyecto por parte de la Sección de Caza del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra.

«GARRALDA», la primera de muchas

La noche del 11 de noviembre se desplazaba a La Casa el «team alavés», Ibon y Rubén, anilladores del Grupo Scolopax de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, para tratar de atrapar y equipar varias becadas. Sin embargo el veranillo de San Martín no nos facilitó la tarea, con altas temperaturas, viento Sur y terrenos secos. Así, tan solo un ejemplar quiso entrar en la red para ponerse en las manos expertas de nuestros cirujanos becaderos. En este caso el dispositivo elegido había sido suministrado por la empresa Lotek, puntera en la fabricación de este material. La señal del aparato será captada por el sistema de satélites Argos y rebotada en forma de coordenadas a nuestro PC. Así de sencillo y complicado a la vez.

«GARRALDA» a punto para ser equipada

En poco más de cinco minutos el pájaro estaba con su mochila, anillado, pesado y datado. Se trataba de un ave adulta con muda interrumpida, observando sus plumas no mudadas podemos determinar que el otoño pasado era un individuo juvenil, por lo que en estos momentos se encuentra en su segundo año de vida. O lo que es lo mismo, probablemente éste sea el segundo otoño que pasa por Garralda.

Trabajo limpio y rápido

Fotos rápidas de rigor y el animal es liberado enseguida para evitar el estrés, queremos que sufra lo mínimo posible. Tocaba esperar a las primeras emisiones para cerciorarnos de que todo había ido bien.

Por fin el martes 15 llegaban las buenas noticias en forma de las primeras localizaciones de «GARRALDA», como fue bautizada esta «mochilera». Se había desplazado casi 4 kilómetros desde las praderas de alimentación hasta el corazón del hayedo de La Casa de la Becada. Chica lista, allí sabe que estará más tranquila. Las primeras emisiones nos muestran un comportamiento errático del ave, propio de estas becadas recién llegadas y que todavía no se han asentado en el lugar o quizás porque van a continuar la migración. Pronto lo sabremos.

Acabando de equipar a «GARRALDA»

En fechas próximas seguiremos con el marcaje de nuevas aves que iremos narrando en más entradas de este Blog.

Momento de la liberación de una becada anillada

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Anillamiento científico Censos con perro Temporada 2022/2023

Llegaron las lluvias y las becadas

En la anterior entrada de este Blog ya se atisbaba un final de octubre bastante difícil para los terrenos de La Casa de la Becada. La llegada de un flujo continuo de viento Sur procedente de África acompañado de temperaturas anormalmente altas, rompiendo todos los registros (Noches por encima de los 20ºC) acabaron de estropear la capacidad de acogida del medio para las becadas. En las primeras salidas nocturnas a las praderas apenas vimos un par de despistadas, con los campos realmente secos. Con los censos con perro los avistamientos también seguían siendo anecdóticos, como mucho una o dos por jornada. Estaba claro que el flujo migratorio, en caso de haberlo, estaba pasando de largo.

Con los últimos días de octubre y primeros de noviembre se ha producido un paréntesis en esta tendencia y con cierto alivio observamos como las lluvias y el fresco han llegado a Garralda, incluso con nieve en cotas por encima de los 1.500 metros el 4 de noviembre.

Así, en los mapas de AEMET vemos como el balance hídrico en nuestra zona ha mejorado sensiblemente.

Por otro lado, vemos que las precipitaciones en la última semana casi llegan a los 60 litros por metro cuadrado en la estación de Aurizberri/Espinal.

Así, la salida de anillamiento del 4 de noviembre se afrontaba con bastante optimismo y las previsiones positivas se confirmaron con una densidad muy bonita de becadas en las praderas, esta vez sí, plenas de humedad.

Primeras becadas anilladas de la temporada

Como sorpresa, hemos podido constatar que las becadas capturadas presentaban unos pesos extrañamente elevados para las fechas de migración en las que nos encontramos, con varias becadas por encima de los 330 gramos. Por ello, cabe pensar que estas aves están encontrando bastante comida en sus paradas durante el trayecto migratorio o tal vez llevaban varios días por aquí y todavía no habían dado la cara.

También y como viene siendo habitual, vamos encontrando viejas conocidas de Garralda, con recapturas de tres ejemplares:

  • Una becada anillada en noviembre de 2020 y recapturada en marzo de 2022.
  • Una becada anillada en diciembre de 2020 siendo ya adulta y recapturada en noviembre de 2021.
  • Una becada anillada en marzo de 2021.

Todas ellas recapturadas en la misma pradera donde fueron anilladas, lo que da idea de la gran fidelidad de estas aves a los mismos lugares y el papel beneficioso que juegan reservas como La Casa de la Becada para la supervivencia y conservación de esta especie.

Al mismo tiempo, los participantes de los censos con perro han detectado un mayor presencia de aves en los hayedos de Garralda y las jornadas de disfrute con nuestros compañeros perrunos van en aumento. Una gozada poder recorrer estos bosques en la plenitud del otoño y gozar de las muestras de los canes.

Buenas sensaciones de cara a los eventos que nos esperan el fin de semana del 12 y 13 de noviembre, con el concurso fotográfico FOTOBECADA y la primera prueba del XV Máster CCB de perros de muestra sobre becada, sin muerte.

¡Os esperamos!

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Anillamiento científico Biología Proyecto Roding Radioseguimiento Temporada 2020/2021 Temporada 2021/2022

Dos años de estudios sobre la becada en Garralda

Durante el fin de semana del 28 y 29 de mayo tuvo lugar en Garralda la XXII Asamblea General del Club de Cazadores de Becada, entidad que gestiona La Casa de la Becada. Entre las distintas actividades organizadas durante esos días destacan las charlas celebradas en el Errotaberri con la becada y su gestión como protagonistas y en particular, un resumen de los resultados obtenidos en los dos años de vida de la Reserva de la Becada de Garralda.

Como responsable del proyecto y en representación de las personas que han participado en el mismo fui desgranando los primeros datos extraídos, incidiendo que esto solo es un esbozo, ya que para alcanzar conclusiones más definitivas debemos prolongar el estudio algún año más.

Sin embargo, ya comenzamos a observar algunos fenómenos curiosos, propios de una ave tan enigmática y sorprendente como es la Dama del Bosque.

Como ya hemos dicho en otras ocasiones, este estudio se sustenta principalmente en cuatro pilares:

  • Anillamiento científico
  • Censos de becadas con perro
  • Radioseguimiento por satélite y convencional
  • Censos de becadas nidificantes

Anillamiento científico

Los trabajos de anillamiento en Garralda fueron esporádicos hasta la primavera de 2020, fecha en la que comenzamos a realizar salidas de anillamiento con mayor frecuencia. Desde ese momento cinco han sido los anilladores que con mayor o menor intensidad han trabajado en la Reserva, todos ellos pertenecientes al Grupo «Scolopax» de la Oficina de Anillamiento de Aranzadi.

Desde febrero de 2020 se han realizado 71 salidas o sesiones de anillamiento nocturnas, consistentes en un recorrido por las praderas de alimentación de las becadas, en las que estas aves son capturadas con la ayuda de una red, anilladas, pesadas y se determina su edad a través de la lectura de ciertas plumas del ala. El objetivo inicial era realizar un esfuerzo de muestreo de una salida semanal, alguna más en la época de migración, pero sin provocar un exceso de presión sobre las becadas que pudiera provocar abandono de las praderas de alimentación o molestias al resto de la fauna. En este proyecto estamos concienciados en el respeto al entorno y el tratamiento ético de la fauna con la que estamos trabajando directa o indirectamente.

Estas sesiones han dado lugar a 191 horas de muestreo, en las que se han observado 714 becadas, de las cuales se han capturado una tercera parte, 238 ejemplares, porcentaje de efectividad que podemos considerar normal.

La captura más temprana se produjo un 26 de octubre, mientras que la más tardía fue el 24 de marzo.

Los indicadores de la densidad de becadas detectados podemos considerados muy altos, con un Índice de Abundancia Nocturna (IAN) de 3,5 becadas observadas por hora de recorrido, muy por encima del valor medio para el resto del Estado (2,65).

El hecho de que las becadas muestren la tendencia a regresar al mismo lugar en el que pasaron el invierno anterior se ha observado claramente en Garralda. De hecho, el 27% de las becadas capturadas en Garralda en la última temporada ya estaban anilladas. Lo más sorprendente es que esta fidelidad se produce en muchos casos en espacio y tiempo, dándose la circunstancia de becadas anilladas recapturadas en el mismo prado un año después y en las mismas fechas ¡Impresionante!

Un hecho también observado es la querencia de las becadas a permanecer en La Casa de la Becada a pesar del clima duro de la zona, demostrándose que el mito de que esa zona es exclusivamente de paso es eso, un mito. Podemos constatar que si a la becada se la respeta con una presión de caza responsable tiende quedarse en el lugar. Prueba de ello es que hemos capturado un buen número de becadas en lo más crudo del invierno, cuando pensábamos que ya se habrían marchado.

En cuanto a la distribución de la densidad de becadas a lo largo de la temporada, ésta va aumentando desde finales de octubre, mientras que el mayor índice de densidad de aves se localiza en la segunda mitad del mes de noviembre, coincidiendo con el pico del flujo migratorio. A partir de ese momento la cantidad de becadas en Garralda depende en gran medida de la meteorología, ya que si arrecian los temporales de nieve y frío una buena parte de las aves abandonan este territorio en busca de zonas más clementes.

El segundo pico de densidad se percibe en el mes de febrero, correspondiendo muy probablemente con el inicio de la migración de primavera, a partir de estas fechas la abundancia va disminuyendo paulatinamente y ya en la última semana de marzo los encuentros con becada son anecdóticos.

Respecto a la proporción de jóvenes en las capturas de becadas en la temporada de anillamiento, tenemos que se mueve en valores bajos, propios de una reserva de caza, pero que también fluctúa dependiendo de la época del año. Mientras que en las fechas de mayor flujo migratorio (finales de noviembre) la cantidad de becadas jóvenes capturadas casi llega al 90%, fuera de esas fechas ocurre todo lo contrario y son las becadas adultas, fieles a sus cuarteles de invernada, las que copan la mayor parte de las capturas.

Si ponemos el punto de mira en las recuperaciones de becadas por acción de caza, el tiempo medio que ha portado la anilla una becada cazada es de 90 días, valor escaso aunque normal si tenemos en cuenta que solo llevamos dos años y medio anillando. 394 días es el máximo tiempo que una becada cazada ha portado la anilla, mientras que varios ejemplares han sido cazados al día siguiente de ser anillados.

La distancia máxima entre el lugar de anillamiento y caza es de 336 kilómetros y el mínimo de 1,5 kilómetros. Una de caza dos becadas anilladas cazadas fueron abatidas a menos de 20 km de La Casa de la Becada.

Finalmente, si nos fijamos en los lugares donde han sido recuperadas las becadas anilladas en Garralda, no encontramos un patrón fijo, si bien nos ha sorprendido que de momento no tenemos comunicaciones de becadas cazadas en el Centro o Sur de la Península. De hecho, se da la circunstancia de que dos becadas anilladas en Garralda en noviembre han sido recuperadas pocos días después en Francia, deshaciendo parte del trayecto migratorio.

Censos con perro

Otra de las herramientas para observar la abundancia de becadas y su tendencia son los recorridos a pie por la reserva acompañados de perros especialistas que detectan a las aves hasta que levantan el vuelo. En estos censos se anotan todas las becadas avistadas, duración del recorrido, así como otros parámetros de vegetación, meteorología, etc. y se vuelcan en una aplicación web creada para este fin.

Este método ha estado muy condicionado por las restricciones de movilidad debidas a la pandemia, especialmente en la temporada 2020/21 en la que no pudieron acudir a Garralda participantes de otras regiones. De momento tenemos datos de 75 recorridos con perro, para los que se ha calculado el valor del Índice Cinegético de Abundancia (ICA), que sería el número de becadas observadas para una jornada teórica de 3,5 horas.

En la temporada 2020/21 el ICA fue de 1,01 y para 2021/22 este parámetro subió ligeramente hasta situarse en 1,21, valores que se sitúan por debajo del potencial que creemos tiene La Casa.

Para las temporadas venideras esperamos una mayor participación y con ellas poder hilar más fino en el cálculo de los distintos indicadores.

Censos de nidificantes, «Proyecto Roding»

Como sabemos, una cantidad de becadas nada desdeñable nidifica en la Península Ibérica, concentrada principalmente en los sistemas montañosos del tercio norte. Aunque nunca alcanza grandes densidades, sabemos que tenemos becadas que sacan su prole en áreas de la Cordillera Cantábrica, Pirineos y Sistema Ibérico.

En el caso de Navarra, ya el Atlas de Aves Nidificantes (Jesús Elósegui, 1985) indicaba que un buen número de cuadrículas de la mitad Norte de la Comunidad Foral podían estar ocupadas por ejemplares «autóctonos».

Dentro de estas cuadrículas se sitúa Garralda, por lo que uno de los objetivos del proyecto es localizar si todavía tenemos estos ejemplares nidificantes y analizar el efecto que el cambio climático, transformación del hábitat, depredadores, presión de caza o el hecho de que Garralda se haya convertido en reserva pueda provocar en las becadas.

Para ello se están realizando escuchas de machos en vuelo de cortejo o croule durante los meses de mayo y junio, método que se ha establecido como idóneo para censar las posibles becadas nidificantes.

De momento y tras más de 20 estaciones de escucha no hemos obtenido resultados positivos, lo cual es preocupante, teniendo en cuenta también las noticias que nos llegan de Francia, con un descenso del 30% de puntos positivos desde 1988. Parece ser que este descenso en Francia se ha concentrado en los lugares situados más al sur y a menor altitud, por lo que el calentamiento del clima podría estar detrás.

Radioseguimiento y seguimiento por satélite

El anillamiento ofrece la posibilidad de marcar numerosos ejemplares de una especie, pero la recogida de datos que dichos animales pueden ofrecer queda reducida a los correspondientes al día de su marcaje y captura. La utilización de técnicas de radio-telemetría permite el seguimiento continuo de los animales objeto de estudio durante un periodo de más de dieciséis meses con lo cual permite abarcar el periodo de migración completo de la especie.

Por eso desde la temporada 2021/22 y gracias al apoyo brindado por la Sección de Caza del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, se han empezado a marcar becadas con estos dispositivos, proyecto que continuará en la próxima temporada y cuyos resultados esperamos obtener a más largo plazo.

Esto es todo lo que dio de sí la charla, desde los responsables de la Gestión de La Casa de la Becada queremos agradecer el apoyo y trabajo de los anilladores del grupo «Scolopax» de la OA Aranzadi, a los socios del Club de Cazadores de Becada, Ayuntamiento de Garralda, Sociedad de Cazadores Arregia de Garralda y al Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra por dar soporte a esta iniciativa.

Miguel Minondo.

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Anillamiento científico Codorniz Temporada 2021/2022

¿También la Casa de la Codorniz?

Muy buenas. Hace pocas semanas terminamos la campaña de anillamiento de becadas en Garralda, pero las actividades no paran. El fin de semana del 28 y 29 de mayo hemos celebrado la XXII Asamblea del Club de Cazadores de Becada en el valle de Aezkoa y aprovechando la coyuntura también se han realizado las primeras sesiones de anillamiento de codorniz.

Esta actividad científica primaveral queremos que sea complementaria a los trabajos que se están desarrollando en Garralda alrededor de la becada en otoño e invierno, destacando que el potencial de la zona como corredor migratorio la hace muy adecuada para observar los movimientos de las codornices. Una especie que, por otro lado, últimamente está en el candelero por las distintas corrientes o teorías sobre el estado de sus poblaciones y por ello ahora más que nunca es necesario recabar la mayor cantidad de información posible de cara a implementar las mejores medidas de gestión.

Preparando la «estrategia»

En estás primeras salidas no teníamos mucha confianza de cara a poder capturar alguna «africana», por las fechas tempranas, además el fresco y fuerte viento del Norte no parecía ser el mejor aliado para que estas avecillas recalaran en los prados pirenaicos. Sin embargo, la sorpresa saltó cuando nada más llegar a los prados escuchamos el clásico pal pa lá que emiten los machos de codorniz.

Primera codorniz

Al instante ya estábamos desplegando la red y poniendo a funcionar el reclamo. Acto seguido uno de los machos que estaban en la inmediaciones no dudo un momento en acudir al reclamo y cayó en la red. Tras ser anillada, pesada y medida, la codorniz era liberada, es muy posible que sea la primera de estas aves marcada en Garralda. Esperamos que muchas otras vengan detrás y proporcionen una gran cantidad de información sobre los desplazamientos migratorios de esta enigmática gallinácea.

Bonito diseño del ancla, un macho

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Anillamiento científico Censos con perro Noticias de la Casa Radioseguimiento Seguimiento por satélite Temporada 2021/2022

Casa de la Becada, Gure Etxea, resumen de actividades del otoño-invierno de 2021/22

Este otoño se reiniciaba con gran ilusión el proyecto de nuestra casa de Garralda tras el paréntesis que supusieron las restricciones de movilidad causadas por la pandemia en la temporada anterior. Ya en octubre celebramos la primera prueba del Máster CCB en Garralda, junto con las primeras Jornadas de la Becada, con gran éxito de público y presencia de becadas, tal y como resumíamos en la revista de noviembre.

Concurso de perros de muestra sobre becada en octubre

Tras aquellos días de frenesí se retomaban en noviembre las jornadas de anillamiento y censos de becada con perro que centran las labores de otoño e invierno en Garralda.

Resumen meteorológico, una temporada de extremos

Como el año pasado y para realizar el análisis meteorológico del otoño/invierno en La Casa de la Becada tomamos los datos de dos estaciones oficiales próximas, dado que Garralda no cuenta con una propia. Por un lado tenemos la estación de Aribe, situada a 2 kilómetros al este de Garralda, a 701 metros de altitud y por otro, la de Aurizberri/Espinal, a 7 kilómetros hacia el oeste y a 871 metros, ambas estaciones propiedad del Gobierno de Navarra y AEMET.

Frío en enero en La Casa de la Becada. Al fondo el pico de Ori

En las dos localidades la temperatura media del mes de octubre fue casi 1ºC más baja que la media y tan solo llovió un 40% de la media histórica. Esta sequía podría haber marcado el devenir de la temporada, ya que el terreno al principio del otoño estaba francamente seco y con ello muy comprometida la capacidad de acogida para las becadas.

En contraste, noviembre resulto ser especialmente húmedo, con un 35% más de precipitaciones que la media (235 mm. en Auritzberri/Espinal) y frío, más de 1ºC por debajo de los valores medios. Entre el 27 y 29 de noviembre se registraron fuertes precipitaciones de nieve, con más de medio metro de espesor acumulado en los montes.

En cuanto a diciembre, las precipitaciones podemos calificarlas de torrenciales, ya que supusieron un 224% de los valores medios, distribuidos en solo treces días de lluvia o nieve, lo que dio como resultado fuertes inundaciones. En la estación de Aurizberri/Espinasl se registraron 381 mm de precipitación., de los cuales 111 mm. cayeron en 24 horas.

Con enero llegaron las heladas, con 23 jornadas registrando temperaturas por debajo de 0ºC. El observatorio de Aurizberri/Espinal dio una temperatura mínima de -10,5ºC. Las precipitaciones volvieron a ser superiores a la media, aunque otra vez concentradas en pocos días a principios de mes.

Todo lo contrario sucedió en febrero, al ser especialmente cálido, 5ºC por encima de la media y muy seco, con valores de precipitación inferiores al 30% del promedio histórico.

Tan solo noviembre y diciembre se han mostrado húmedos

Por último, marzo mostró temperaturas superiores a la media y precipitaciones otra vez por debajo de los valores considerados normales.

En resumen, la meteorología como es habitual en una especie migratoria como la becada ha condicionado en gran medida la presencia de estas aves en La Casa, en este caso por un otoño/invierno marcado por los fenómenos meteorológicos extremos en el que a un fuerte sequía le han seguido nieve y lluvias torrenciales. El defecto de precipitaciones en octubre junto con las fuertes nevadas a finales de noviembre (En plena migración de las becadas) y las lluvias torrenciales de diciembre no han contribuido a una presencia elevada de becadas.

El factor “rata topera”

Como decimos, la sequía del arranque del otoño no presagiaba un buen estado de las praderas de alimentación de las becadas. Así lo constatamos en las primeras salidas de anillamiento, ya que la tierra de las praderas parecía auténtica arena. Pero además se apreciaban algunos prados seriamente dañados por la acción de un pequeño animal que en los últimos años se está haciendo notar en el Pirineo Navarro.

Se trata de la rata topera (Arvicola terrestris), un roedor de tamaño mediano. Según señala la revista Navarra Agraria estamos ante una especie que construye madrigueras subterráneas cuya entrada cierra con un montículo de tierra similar al de los topos pero de tamaño ligeramente menor y con entrada diagonal en lugar de vertical. Además, los montones construidos por la rata topera se distribuyen en pequeñas agrupaciones a modo de “corros”, en lugar de alineadas como sucede en el caso de las madrigueras de los topos, lo que permite diferenciar fácilmente a ambas especies. Se alimenta tanto de raíces y bulbos como de partes aéreas de plantas pratenses.

Efectos de las ratas toperas en los prados. Foto de la revista «Navarra Agraria»

Lo cierto es que muchos prados estaban casi impracticables, con gran parte del terreno levantado, lo que en un primer vistazo no creemos que los hiciera muy apetecibles para las becadas. La abundancia de toperas también dificultaba la localización de las becadas, unido a que los agujeros causados por tejones en busca de estos roedores eran un serio peligro para los tobillos de los anilladores.

Si esto no fuera suficiente hemos notado una sorprendente densidad de zorros, gatos monteses y tejones, además de rapaces nocturnas (Cárabo y búho chico), probablemente atraídos por la abundancia de ratas toperas. Si bien en ningún momento se ha percibido que ataquen a las becadas, más bien ignoran a estas aves, también es cierto que tal cantidad de potenciales predadores no ayudará a que haya pájaros en los prados.

Anillamiento

Se iniciaba la temporada de anillamiento con la díficil expectativa de acercarnos a los espectaculares resultados de la anterior temporada.

Becada a punto de ser anillada junto a su rastro

La primera sesión se realizó el 13 de octubre, como decía, constatando la coyuntura de un terreno excesivamente seco. El 27 de octubre se avistaba y capturaba la primera becada de la temporada.

A partir de esa fecha y con los prados en mejor estado por las primeras lluvias se sucedieron los avistamientos y capturas, todavía con cuentagotas, sin notarse una entrada masiva. Una clara señal de que el flujo migratorio no se estaba dirigiendo a Garralda fue que la gran mayoría de las becadas atrapadas eran ejemplares adultos, muchos anillados en anteriores temporadas.

Desplazamientos de las becadas anilladas en Garralda desde 2020 y recuperadas por caza

Sin embargo, la noche del 14 de noviembre la tendencia dio un vuelco con una entrada brutal de pájaros, contando un total de 50 ejemplares. Mientras estábamos anillando las becadas otras sordas se posaban alrededor, indicando que estábamos asistiendo a la migración en directo. El hecho de encontrar bastantes becadas agrupadas y en lugares muy específicos también contribuía a interpretar que se trataba de ejemplares recién aterrizados y no asentados en la zona. En las jornadas siguientes se sucedieron las capturas, con una característica común, todas eran becadas jóvenes, al contrario de los que habíamos visto hasta la fecha. Unas noches para recordar.

Probablemente estas becadas venían huyendo del temporal de nieve que se avecinaba y ya la noche del 26 de noviembre notamos un bajón importante, justo con los primeros copos. Al día siguiente los prados se cubrían de una gruesa capa que duró casi hasta Navidad, por lo que la actividad de anillamiento se vio interrumpida.

Al contrario de lo acontecido en la temporada 2019/2020, en esta campaña no se han detectado nuevas entradas de becadas durante diciembre, por lo que la densidad de aves en este mes ha sido realmente discreta. En contraste, a lo largo de enero disfrutamos de una presencia mayor de ejemplares de los que a priori cabría esperar, por lo que poco a poco se va desmontando la teoría de la existencia de “zonas exclusivas de paso”. Si bien notamos en La Casa un fuerte flujo migratorio en determinadas fechas, no es cierto que las becadas desaparezcan fuera de esos días, al contrario, hay una nada despreciable cantidad de becadas que se quedan en Garralda a pasar el invierno.

Becada recién capturada

Febrero ha sido un mes en el que poco a poco hemos notado un paulatino descenso de la densidad de becadas, reflejo de la contrapasa adelantada de esta temporada. En marzo la presencia de becadas en La Casa ha sido exigua, salvo un pequeño coletazo hacia el 12 de marzo. Ya a partir del 20 de marzo desaparecieron las becadas. El grueso de la migración primaveral este año ha pasado de largo.

En cuanto a cifras, en la campaña de anillamiento han participado cinco anilladores del Grupo Scolopax (Unai Gardoki, Zarbo Ibarrola, Rubén Ibáñez, Miguel Minondo y Daniel Ursua), invirtiendo un total de 82,4 horas (95 horas en 2020/21) distribuidas en 31 jornadas (36 jornadas en 2020/21). Este menor número de horas de muestreo viene dado principalmente por la nieve que cubrió las praderas de Garralda durante los últimos días de noviembre y buena parte de diciembre, lo que impidió las labores de anillamiento.

En total se han observado 286 becadas, lo que supone una clara disminución si lo comparamos con las 338 sordas encontradas en 2020/21. De estas becadas avistadas se lograron capturar 87 ejemplares, un 30,4% de efectividad. En la temporada 2020/21 entraron en la red 124 becadas, con una mayor efectividad del 37%. Seguramente esta caída del porcentaje de éxito a la hora de atrapar a las becadas se deba a la mayor proporción de ejemplares adultosy/o anillados en las campas y por lo tanto más resabiados.

Del total de becadas capturadas se han anillado 64 aves. El resto correspondían a ejemplares ya marcados en esta o anteriores temporadas. En 2020/21 se colocaron 114 anillas.

Como decimos, 23 de las 87 becadas atrapadas (10 en 2020/21) han sido pájaros anillados con anterioridad, lo que da un porcentaje de un 26,5% de recapturas. El tiempo medio durante el que han portado anilla estas becadas recuperadas por anillamiento ha sido de 431 días, con una gran horquilla que va desde un máximo de 3650 días a un mínimo de 2 días.

Si tomamos el dato de la proporción de recapturas (Becadas ya anilladas) en relación al número total de becadas atrapadas en Garralda y la comparamos respecto al resto de zonas prospectadas en Navarra esta temporada, tenemos que en La Casa de la Becada es de un 26,5%, mientras que para el resto de Navarra cae a un 9,12%. Esto da idea del importante papel que una reserva de caza juega como elemento de conservación de la población de becadas.

Más aún, en zonas de gran presión del norte de Navarra la proporción de becadas recapturadas durante la pasada temporada de caza ha sido de un escaso 1%.

En la Gráfica 2 se puede apreciar la evolución positiva del porcentaje de recapturas en Garralda desde que comenzó el trabajo de anillamiento en la temporada 2019/2020.

Para obtener el valor relativo de densidad de becadas nos fijaremos en el índice de abundancia nocturna (IAN1). Ésteha sido de 3,47becadas avistadas por hora de muestreo, lo que indica una bajada respecto al año 2020/21 en el que este valor fue de 3,53, lo que confirma que al menos en las praderas de anillamiento esta temporada fue peor que la anterior.

La proporción de jóvenes o âge-ratio entre las becadas anilladas se ha quedado en un 50,6% (55,75% en 2020/21 y 48% en 2019/20), valor que se puede considerar como bastante bajo, un 3% menor de lo observado para el resto de becadas anilladas esta temporada en Navarra fuera de La Casa.

En cuanto a las becadas anilladas en Garralda y recuperadas por caza en la temporada 2021/2022 tenemos siete ejemplares, el mismo número que el año pasado. Cinco de estas becadas habían sido anilladas en esta misma temporada y las otras dos lo fueron en la 2020/21. Como novedad, este año ha aumentado la distancia a la que han sido recuperadas las becadas por caza respecto a otros años, tan solo dos recuperaciones se ha realizado a menos de 15 kilómetros, siendo la distancia máxima respecto a Garralda de una becada cazada 336 kilómetros (Villaviciosa, Asturias), había sido anillada en marzo de 2021.

Siete de las becadas anilladas este año en Garralda han sido cazadas y comunicadas

Tres de las becadas anilladas en noviembre fueron recuperadas por caza en áreas cercanas al mar Cantábrico (Gipuzkoa, departamentos franceses de Pirineos Atlánticos y Landas), posiblemente empujadas a estas zonas más templadas a causa de las nevadas de noviembre/diciembre.

Censos con perro

En lo que respecta a los censos de becadas con perro, lo cierto es que hemos mejorado las cifras de participación de la temporada pasada, pero creemos que es mejorable, en especial en la utilización de permisos reservados. De 460 jornadas de censos disponibles para toda la temporada se reservaron 138 permisos, pero finalmente se realizaron 62 censos, lo que constituye un 14% de “ocupación”. Los adjudicatarios de cada permiso se presentaron a perrear en Garralda en menos de la mitad de ocasiones. Para el año que viene intentaremos encontrar fórmulas para que mejore el grado de participación.

Mejores densidades de becadas que en la temporada 2020/21

Del total de jornadas de censos realizadas se ha volcado información de 37 salidas en la aplicación del “Proyecto Becada”, por lo que hubo bastantes jornadas disfrutadas y que no se apuntaron o se hizo de manera errónea. Recordamos que introducir los resultados de la jornada de censo obviamente es un requisito para volver a participar en los mismos. Por tanto, tenemos un total de 124 horas de muestreo, en las que se han avistado 43 becadas. Así, la densidad de becadas media calculada mediante el ICA (Becadas vistas para una jornada teórica de 3,5 horas) se ha quedado en 1,21, valor que podemos considerar en la media de lo que puede dar la reserva, superando con creces el obtenido en la temporada 2020/21 que fue de 1,01.

Por meses, la mayor densidad de becadas se produjo en noviembre, con un ICA medio de 1,58, mientras la menor abundancia correspondió a octubre con un valor de 0,83.

Censos invernales de becadas

Radioseguimiento

Allá por el mes de octubre anunciábamos la puesta en marcha de una iniciativa en Garralda mediante el marcaje de diez becadas con radiotransmisores, proyecto cuyo objetivo es obtener información más específica que la aportada por el anillamiento científico. La financiación de los aparatos corrió a cargo del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra. En esta ocasión apostamos por el producto de aquí, adquiriendo los transmisores a una empresa ubicada en Córdoba, Microsensory. Al tratarse de unos transmisores nuevos siempre tratamos de hacer un chequeo exhaustivo antes de tomar la decisión de ponérselos a una becada, al fin y al cabo se trata de un ser vivo que merece el máximo respeto y tratamiento ético.

Rubén e Izas equipando a una de las becadas con un emisor

El plazo establecido fijaba la fecha de colocación de los transmisores a finales de noviembre, pero las tempranas nevadas caídas retrasaron un mes la operación. No nos pareció conveniente someter a las becadas a una operación de tanto estrés en una época en la que no estaban al 100% de sus facultades a causa de la nieve y el frío.

Finalmente el 8 de enero y después de unas Navidades más templadas decidimos equipar dos becadas y ver su reacción. Para ello se desplazaron a Garralda Rubén e Izas (¡Gracias!!!) quienes se iban a encargar de colocar el aparato de 5 gramos a las becadas mediante una arnés diseñado específicamente para esta ave, a modo de mochila. El aparato emite gracias una batería cargada por unos paneles solares acoplados al propio dispositivo y su ubicación puede ser captada a través de un receptor consistente en una pequeña antena.

En poco más de media hora y tras intentarlo con varias sordas muy desconfiadas, conseguíamos atrapar dos ejemplares y comenzaba la operación de marcado. En apenas cinco minutos, un visto y no visto, gracias a la profesionalidad y habilidad de Rubén e Izas, las becadas ya estabas volando con sus pequeñas mochilas. Por un lado teníamos a una habitual de La Casa, había sido anillada en noviembre de 2020. Entonces ya era una becada adulta, por lo que podemos suponer que al menos este es su tercer invierno en Garralda.

La bautizamos como «IRATI» en honor a los fabulosos bosques que dan cobijo a nuestra amigas.

La otra becada, llamada “AEZKOA”, también era un individuo adulto, como ha sido habitual este año en Garralda, en este caso por el estudio de la muda de las plumas de sus alas podemos saber que se encuentra al menos en su cuarto año calendario de vida. Sus 315 gramos de peso le permiten llevar la mochila de 5 gramos con solvencia.

Desplazamiento de «Irati» entre sus zonas de descanso diurnas y alimentación nocturna

Durante las jornadas siguientes hubo nervios por saber si todo iba bien con las dos becadas y sus emisores daban señales de calidad. Pronto salíamos de dudas y la antena captaba la localización de “IRATI” en una zona baja del monte, entre acebos y avellanos y a un kilómetro escaso en línea recta del prado donde fue anillada. En el mes siguiente fue muy precisa en la elección de sus lugares de alimentación y descanso, salvo durante las noches de mayor helada en la que permaneció en el bosque. Es llamativo que las noches en las que ha salido a comer en campo abierto ha elegido el mismo palmo de terreno de pradera donde fue capturada.

En el caso de «AEZKOA» las primeras emisiones en los días siguientes las dio desde el fondo de una regata a escasos 500 metros del lugar donde fue marcada. Sin embargo y después de unos días de fuertes heladas perdimos su señal y el temor era que hubiese sido depredada o cazada. Para nuestro alivio, un dispositivo de búsqueda la localizaba unos días después a casi 4 kilómetros en línea recta. Probablemente las fuertes heladas de enero la habían obligado a refugiarse en una zona más baja y soleada. Allí ha permanecido hasta ahora, con pequeños desplazamientos a las praderas contiguas para alimentarse. De hecho, en las últimas jornadas de marzo permanecía en el mismo lugar, así que queda por descubrir si está retrasando la migración o se trata de una becada residente.

Volviendo a “IRATI”, el 8 de febrero captábamos por última vez su señal. Dado que durante los días posteriores ya se notó un primer movimiento de contrapasa creemos que esta becada partió rumbo al Norte a mediados de febrero.

No queremos dejar de agradecer a la Sección de Caza del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra por el apoyo a este estudio en La Casa de la Becada.

Esto ha sido todo durante el otoño e invierno por Garralda. A lo largo de abril y mayo se realizarán los censos de posibles becadas nidificantes, el “Proyecto Roding”, con la vista puesta en la temporada que viene, que promete ser mucho mejor.

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Inmersos en la contrapasa

¡Hola a tod@as! Entramos en el mes de marzo y esta época es sinónimo del punto álgido para la migración prenupcial de la becada, también conocida como contrapasa. Las aves que han pasado el invierno en el interior de la Península Ibérica y norte de África poco a poco retoman el viaje de vuelta hacia sus cuarteles de cría en el norte de Europa, principalmente Rusia.

Garralda es un punto estratégico en este periplo, ya que muchas aves eligen estos montes como lugar de descanso y alimentación antes de cruzar los Pirineos. Si los collados pirenaicos se cierran con niebla, muchas aves se ven obligadas a tomar tierra a la espera de que se despeje el camino para retomar la migración.

Doblete de sordas dispuestas a ser anilladas

Por ello en La Casa de la Becada nos centramos durante estos días en el arreón final de la temporada, un último esfuerzo en las labores de anillamiento y censos de becadas con perro.

Espectacular estampa de este setter mostrando una becada

Esta semana ha estado en Garralda con su perros Ricardo Cornago, del afijo Villacarmago, quien nos ha cedido amablemente unas fotos y vídeos de sus espectaculares compañeros disfrutando con las becadas de La Casa.

Setter y hayedos, buena combinación

Durante estas últimas jornadas y coincidiendo con la entrada de viento Sur, favorable a la migración primaveral, ha ido aumentando paulatinamente la densidad de becadas en estos bosques y así lo certifican los aficionados que se han acercado por aquí. Aves abundantes, pero muy esquivas, que han puesto en jaque a los perros. Excelente escuela para los jóvenes y un premio para los más experimentados que así pueden alargar unos meses más la temporada de caza, esta vez sin escopeta.

Bonito vídeo de los setter de Ricardo bloqueando una becada

Recordamos que las sesiones de censos con perros tienen una finalidad científica, ya que sirven para monitorizar las poblaciones de becada que pasan por Garralda y establecer sus tendencias a medio-largo plazo. Para realizar estos censos es obligatorio ser socio/a del CCB y haber participado durante la temporada en el estudio del «Proyecto Becada», aportando datos de las cacerías y alas de las becadas abatidas.

Localizando becadas en las zonas más altas de estos montes, muy propicias en contrapasa

En lo que respecta a las sesiones nocturnas de anillamiento también hemos notado este incremento de efectivos, aunque el pico de migración creemos que está por llegar. A destacar el aspecto rebosante de estos pájaros, cargados de grasa antes de iniciar la migración, muy diferente de las becadas escuálidas que atrapamos en noviembre después de más de 3.000 kilómetros de trayecto.

¡Ahí la tiene!

Hermosas becadas de más de 350 gramos de peso, cuyo ruido al liberarlas sobrecoge. ¡Buen viaje!

Esta becada estaba refugiada entre los acebos
La rana bermeja, una joya de los hayedos pirenaicos que ahora se encuentra en pleno periodo reproductor. Es una especie protegida ¡Respetémosla!